Muchas veces el problema que tenemos con el almacenamiento es que el lugar destinado a ello, para cada uno de los productos que tenemos en casa, no es el adecuado, y eso puede provocar desorden. Me explico:

Si te duchas y acabas el gel, lo normal es que una vez salgas de la ducha lo repongas, para que el siguiente no se encuentre con la sorpresa de que una vez está dentro de ella, desnudo y mojado, no tiene con qué lavarse. Esto que parece muy sencillo a veces se puede complicar porque el gel de repuesto está en la otra punta de nuestra casa, en un lugar complicado de acceder o detrás de cientos de productos, y eso hace complicado reponerlo rápidamente, lo que puede provocar que acabemos por olvidarlo.

La solución más fácil en este caso es coger y dejar en nuestro ducha un montón de botellas de gel para que esto no suceda, convirtiendo la ducha en el almacenamiento de un montón de productos, mucho ruido visual que hace que nuestro baño no se vea nunca ordenado.

Pero si en lugar de eso, buscáramos el lugar de almacenamiento lo más cercano a nuestra ducha, un lugar accesible y visible, evitaríamos que alguien mojado y desnudo se enojara y que cuando nuestro gel se acabara lo podríamos reponer de forma rápida y práctica. Buscar el mejor almacenamiento para cada objeto es una clave para mantener nuestros espacios ordenados.

Pero cuál es el almacenamiento perfecto, os lo presento:

√ Debe ser adecuado

Todo lo que usamos con frecuencia debe estar al alcance de la mano, para poderlo coger y devolverlo a su «casa» fácilmente. No debemos instalar ningún sistema que requiera demasiado esfuerzo para todo aquello que utilizamos habitualmente minimizando la necesidad de abrir, levantar, transferir, mover o escalar.⠀

√ Debe ser intuitivo

Debemos guardar los objetos en un lugar donde se pueda encontrar fácilmente, un lugar que tenga sentido para nuestro cerebro, el primer lugar donde se nos ocurriría buscar.

√ Debemos tener en cuenta la frecuencia de uso

Todo lo que tenemos en nuestro hogar no lo utilizamos todos los días, por ello, no todo lo debemos tener accesible de la misma manera. Deberemos almacenar los artículos de acuerdo a la frecuencia con la que los necesitamos.

√ Y Etiquetado

Etiquetar las cajas, contenedores es la manera más eficaz que tenemos para garantizar que todos sabrán donde deben guardar los objetos correctamente. Las etiquetas nos ayudan a recordar qué es lo que va.

El almacenamiento efectivo es la piedra angular de un espacio ordenado.