Las mañanas suelen ser estresantes y si nuestro baño no nos ayuda, éstas pueden ser de locura, por ello, me gustaría comentarte algunos sencillos pasos que podemos realizar para que nuestro baño esté organizado y nuestras rutinas de higiene sean más sencillas.

VACÍA

En primer lugar deberíamos sacar todo lo que hay encima de la encimera, armarios y cajones. Aprovecharemos para limpiar esos espacios.

CATEGORIZA

Agruparemos cada artículo por tipo/categoría: todo lo del botiquín si lo tenemos en el baño junto, maquillaje puede ser otra categoría, cuidado personal, toallas, cuidado corporal, todo lo que tenga un uso parecido debe estar agrupado.

REVISA

De cada grupo deberíamos revisarlo todo: fuera lo caducado, lo que ya no nos gusta o no usamos, y dejar lo que sí es de uso habitual.

JUNTA

Los botes a medias duplicados, es el momento de agruparlos en un mismo bote o ponernos como objetivo acabarlos antes de empezar uno nuevo.

RENUEVA

Revisar todas las toallas es otra parte importante: las desgastadas, viejas o de colores que no encajen con los colores de nuestro baño deberíamos decirles adiós. La armonía visual también nos ayudará a conseguir un espacio más organizado.

REAGRUPA

Una vez hemos dejado las toallas que queremos mantener deberíamos agruparlas o por juego y doblarlas todas juntas, o por uso, todas las de ducha juntas, las de manos por otro lado y las pequeñas juntas. Eso es a gusto del consumidor.

MINIMIZA

No podemos olvidarnos de revisar nuestra bañera o ducha, en ella sólo deberíamos tener lo que utilizamos diariamente. Evitar tener las repisas llena de cientos de botes debería ser uno de nuestros objetivos. Si tenemos 20 botes de geles empezados, tenemos un objetivo: acabarlos y no comprar ninguno hasta que no nos quede ningún resto.

PRIORIZA

Una vez hecha la purga de todo lo que tenemos en nuestro baño, colocamos cada grupo por importancia, es decir por frecuencia de uso: lo que utilizamos diariamente debemos tenerlo más cerca y más accesible, mientras lo que utilizamos menos frecuentemente como el botiquín, toallas de reserva, productos de reserva pueden estar en los espacios más altos o menos accesibles.

INVIERTE

Una vez tengamos claro todo lo que realmente tenemos y dónde vamos a colocarlo es el momento de ver si los contenedores que tenemos para compartimentar y agrupar todo son los adecuados o es necesario hacer una pequeña inversión en organizadores. Recuerda que éstos deben ser prioritariamente funcionales, no nos debemos dejar tentar únicamente por su apariencia.

Convertir nuestro baño en un espacio organizado, ordenado y armonioso convertirá nuestra rutina de higiene en un auténtico placer.