El otro día leía cuáles son los 10 eventos que cambian tu vida: una boda, cambiar de casa, tener un bebé, emigrar, iniciar un negocio, renunciar a un trabajo, pérdida de un ser querido, divorciarse. Y ahora pensaréis y a que viene esto, muy sencillo, propongo desde estas líneas que la lista se amplíe a 11 eventos, y añadir, la que creo que es también importante si quieres un cambio en tu vida: LIMPIAR EL DESORDEN.

Mi experiencia me ha demostrado que hacer una buena limpieza del desorden, realmente y verdaderamente puede cambiar nuestra vida.

El motivo …

A veces pensamos que ordenar es simplemente buscar de una forma rápida que es lo que puedes reciclar, donar o tirar de tu hogar. Y os diría que en parte es cierto, pero también os puedo asegurar que si se aborda adecuadamente puede ser mucho más que sólo eso.

He comprobado, que puede producir un cambio fundamental en la forma en que pensamos acerca de nuestros hogares y nuestras vidas , y puede ser increíblemente estimulante.

A qué me refiero …

La mayoría de nosotros nos gustaría deshacernos de muchas de las «cosas» que tenemos en nuestros hogares que sabemos que no nos son útiles, no nos gustan, no utilizamos o el no que queráis, y estamos buscando una manera de hacerlo, pero como nos abruma, nos gustaría llevarlo a cabo de forma rápida y fácil.

Pero siento daros una mala noticia, limpiar el desorden de una manera que realmente provoque cambios reales y fundamentales en nuestra vida, y además se mantenga, es de todo, menos un trabajo rápido. Aunque para animaros, también tengo que deciros que tampoco tiene que ser difícil!!

Pensando en cómo explicarlo con algún ejemplo, se me ocurrió algo que seguro que a más de uno lo ha vivido: hacer dieta.

Cuántos de nosotros hemos decidido alguna vez hacer dieta, yo más de una, y seguro que además la gran mayoría lo hemos querido conseguir de forma rápida y fácil, y allí es donde hemos errado.

Mi experiencia me ha demostrado que las veces que he ido por la vía rápida: simplemente comer muchas menos calorías al día, sin ningún tipo de cambio más, he obtenido mis resultados de la forma que los buscaba, rápida y fácilmente. Y entonces os estaréis preguntando, dónde está el problema, pues sencillamente en que pasados unos días de haber conseguido bajar mi peso y volver a mis antiguos hábitos alimentarios, UPS!! mi cuerpo volvía a recuperar los quilos perdidos.

El motivo, muy simple, no he realizado cambios reales en mi forma de vida, me he quedado en la parte superficial del problema, y no he profundizado para averiguar de verdad cuáles son los motivos de fondo por los que mi cuerpo tiende a engordarse.

Pues siento deciros que el desorden tiende a ser lo mismo.

Deseamos perder el exceso de «objetos» rápidamente, y para ello vamos como locos buscando cualquier cosa de la que podamos deshacernos, y llenamos bolsas de un montón de cosas. Pero, sólo hacemos eso, sacar cosas de en medio, pero limpiar el desorden de forma definitiva es mucho más, aunque ese sería el primer paso para conseguirlo, debo deciros que si no hay cambios fundamentales en nuestra manera de ver nuestras cosas, nuestros espacios, el adonde queremos llegar, si no nos preguntamos cómo hemos llegado a eso, y cómo podemos hacer que no vuelva el desorden a nuestra vida, es fácil que pasado unos días se vuelvan a crear pilas de cosas, y el desorden vuelva a rodearnos.

El motivo …

Efectivamente hemos hecho cambios que son visibles, pero no hemos profundizado. No hemos mirado cuáles son los motivos porque el desorden llega a nuestro hogar, si no cambiamos los fundamentos, esos cambios no durarán en el tiempo.

Los motivos pueden ser muchos …

  • Entran más cosas de las que salen
  • Las cosas no están en lugar correcto
  • Todo lo que entra no tiene hogar
  • Damos demasiado valor sentimental a los objetos
  • No planificamos bien nuestro día
  • Nos cuesta definir rutinas adecuadas para mantener el desorden a raya
  • Nuestros sistemas de organización no son los adecuados
  • No revisamos a menudo todas nuestras pertenencias
  • No sabemos decir que no
  • Llenamos nuestros vacíos con objetos
  • Creemos que los objetos nos aportarán la felicidad duradera
  • Pensamos que todo es útil y permanente
  • No somos capaces de desprendernos de una mochila llamada «pasado»
  • No somos capaces de identificar las cosas que realmente nos ayudan a vivir nuestra vida de verdad
  • No nos marcamos objetivos de organización factibles

Una vez expuestos cuáles son los motivos por los que el desorden puede llegar a nuestra vida, deberíamos identificar cuáles son los que pueden ser los responsables del desorden en nuestro hogar y actuar para resolverlos.

Debo deciros que este trabajo de reflexión necesita de cierta autocrítica, es importante conocer cuáles son nuestras debilidades, nuestros «agujeros negros» para que el desorden nos aborde, y si somos capaces de reconocerlos será más fácil abordarlos y solucionarlos.

Pensar que si conseguís cambiar los fundamentos para conseguir la limpieza del desorden en vuestro hogar, tal y como os he anunciado, vuestra vida experimentará un cambio de verdad y eso lo puedo afirmar porque ….

  • No sólo nos habremos deshecho de las cosas, también las habremos llevado al lugar correcto.
  • Todo se agrupará y podremos ver fácilmente lo que tenemos.
  • Nuestro hogar funcionará para nosotros de manera brillante y efectiva.
  • Nos sentiremos más tranquilos en nuestra casa.
  • No perderemos cosas tan fácilmente.
  • Pasaremos menos tiempo limpiando ya que las cosas tendrán su lugar.
  • Pasaremos menos tiempo buscando cosas.
  • Gastaremos menos dinero, ya que no deberemos reemplazar cosas que no podíamos encontrar.
  • Empezaremos a decir «no» a las cosas que no nos importan y pasaremos más tiempo en lo que realmente queremos hacer.
  • Nuestro hogar se convertirá en nuestro refugio no en nuestro calvario.

Todo se logra buscando el camino correcto.

Si lo hacemos de esta manera significará que el orden se convertirá en un hábito que añadiremos a nuestra vida, y tengo que deciros que al final puede acabar siendo adictivo, ver cómo moldeas tu hogar y tu vida de la manera que realmente quieres que sean, acaba «enganchando», como la mejor droga.

El orden no necesita soluciones rápidas, sino cambios reales.