Cuando voy a organizar un espacio de cualquiera de mis clientes, me encuentro con infinidad de objetos, con mayor o menor carga sentimental, y después de hacerles ver que la gran mayoría no son necesarios, consigo que de deshagan de ellos. Pero, dentro de estos objetos hay unos donde hacer ese vaciado es mucho más difícil, me refiero a los objetos que pertenecían a nuestros padres o personas de nuestro entorno que ya no están con nosotros.

Cuando perdemos a un ser querido, además de la tristeza y el dolor por su pérdida, pasamos muchos momentos difíciles, y uno es especialmente complicado: qué hacer con todas las pertenencias de la persona fallecida.

Y ahí es donde entra esta palabra impronunciable, salida del mismo diccionario de Ikea: döstädning.

Döstädning es un ritual de limpieza antes de la muerte, o mejor dicho, es un acto generoso para con nuestros familiares, ya que les evitaremos tener que pasar por ese duros momentos de decidir qué hacer con todo lo que hemos guardado durante el largo de nuestra vida, sea o no útil, o tenga o no un valor sentimental.

Es una manera de evitar que nuestros allegados hereden desvanes, armarios, sótanos, altillos llenos de fotos, ropa, objetos decorativos, incontables vajillas, varias cuberterías, cientos de juegos de sábanas y toallas, porque no hemos sido capaces de hacer limpieza:

  • Porque creemos que lo que es importante para ellos lo tiene que ser para nosotros, y en la mayoría de casos no es así, y lo guardamos.
  • Porque no somos ni nosotros mismos capaces de hacer esa limpieza de piezas cargadas de emociones, y es más fácil pasarle la carga a nuestros allegados.

Este ritual además de los beneficios para nuestros allegados, a los cuales les evitaremos decisiones difíciles, tiene beneficios para los que lo practican, ya que les permitirá disfrutar de una casa organizada y con menos trastos, así como darse cuenta de todo lo que han  amado, vivido y disfrutado de la vida.

En definitiva debemos pensar que los elementos heredados, los que buscamos transmitir, deberían ser aquellos con los que los miembros de la familia a los que se los voy a dejar puedan sentirse conectados de verdad, no por la culpa.

P.D. Habría que decir que los suecos no han inventado nada, bueno si una palabra imposible, porque nosotros si queremos ya podemos practicar este ritual y se llama: dejar las cosas arregladas.

Si quieres conocer más acerca de este ritual te recomiendo la siguiente lectura: Margareta Magnusson The Gentle Art of Swedish Death Cleaning: How to Free Yourself and Your Family from a Lifetime of Clutter (El apacible arte de la limpieza de la muerte sueca: cómo liberarte a ti mismo y a tu familia de toda una vida de desorden).