Nunca 15 minutos fueron tan mágicos y útiles. Me refiero a los que podríamos dedicar a ordenar nuestra casa diariamente.

Mantener una casa totalmente organizada todos los días, puede ser una tarea muy complicada, por eso, si dedicamos ese tiempo cada día, la tarea es menos complicada.

Aunque a la mayoría os puede parecer que 15 es poco, os puedo asegurar que esos minutos bien organizados pueden obrar milagros.

Hay varias opciones de aplicar esta sencilla regla:

  1. Utilizarla para organizar solo un espacio por día, por ejemplo la cocina el lunes, el baño el martes, y así con toda la semana.
  2. Dividir esos 15 minutos para toda la casa por la mañana y 15 minutos por la noche haciendo: antes de ir a trabajar y antes de acostarnos, organizar y recoger lo que se ha desordenado durante el día. Igual te parece poco, pero te aseguro que si nos enfocamos en lo que hay que hacer, 15 minutos pueden hacer milagros.
  3. Cuando hay más miembros en una familia podemos asignar 15 minutos a cada uno de ellos a recoger su habitación, el baño común, o lo que cada uno decida. Deberíamos empezar y finalizar al mismo tiempo, nos evitaremos conflictos, nadie hace más que otro.

¿Qué podemos hacer en 15 minutos?

En la cocina lo más importante es hacer que las partes más importantes: encimera y fregadero queden recogidas, es la clave para una imagen ordenada en nuestra cocina. Por ello, deberíamos dedicar esos 15 minutos a esa función guardar todo lo que está encima de ella y limpiarlas.

En nuestra habitación hacer la cama es lo más importante, recoger la ropa esparcida por encima de cualquier superficie: guardar lo que corresponda o enviar a lavar lo que necesita ser lavado. También es importante que nuestra mesita de noche se vea despejada: cables en su sitio, joyas en su joyero, vasos medio vacíos a lavar. Mantener todo en su lugar es lo más importante.

Y si hablamos del baño: limpiar la cisterna es importantísimo, así como cerrar la tapa, recoger toallas, la ropa sucia que esté en él, a lavar, recoger los recipientes vacíos, pasar un paño húmedo por la encimera y limpiar el cristal de las salpicaduras de dentífrico es básico para una apariencia organizada.

Son algunas ideas, pero al final somos cada uno los que debemos definir que somos capaces de hacer en esos mágicos 15 minutos, unos minutos que pueden obrar magia y evitarán que tengamos que dedicar todo un sábado o un domingo a ordenar el lío de toda la semana.

Hacer magia es posible.