Las habitaciones de niños y no tan niños, son aquellas que desearías poder cerrar y no volver a mirar nunca. Juguetes, libros, ropa, manualidades y un misterioso mundo de toda clase de objetos, hacen de esa habitación un auténtico caos. Nunca sabes que puedes encontrarte detrás de esa puerta, pero el orden seguro que no será una de ellas.

Los niños parece que se sienten cómodos con el desorden, nunca están interesados en mantenerlo. Pero no tires la toalla, hay esperanzas.

De todos modos, te informo desde ya, que aunque es una de las habitaciones más complicadas de organizar, se puede conseguir. Pero para ello, la solución no sólo pasa por comprar cientos de contenedores de almacenamiento, sino hay que establecer una estrategia. Cuál, voy a intentar explicarte como trabajo, cuando tengo que organizar habitaciones infantiles.

1. Involucra a tus hijos desde el principio

Es importante que se sientan parte del proceso y se mantengan comprometidos. Por ello, hay que trabajar con ellos.

Si los niños participan en la organización, se sentirán dueños del proyecto, y estarán más dispuestos a mantener las cosas ordenadas, o al menos sabrán dónde debe ir todo.

Aunque creas que pueden aburrirse o frustrarse hablar de la organización de su habitación, si lo miras desde su punto de vista, te darás cuenta que el proyecto puede ser incluso divertido, ya que al final estás hablando de sus juguetes y sus cosas, que serán los protagonistas del día.

2. Buscar un día adecuado

Por ejemplo, un sábado o un día que estén tranquilos, sin prisas para ir a ninguna actividad extraescolar, sin deberes que acabar o cualquier actividad que pueda acotar el tiempo que podemos dedicar a organizar. No hay que tener prisa, aunque es importante no demorarlo mucho, porque nos enfrentamos a niños pequeños cuya capacidad de atención es la que es.

3. ¡Hazlo divertido!

Pon música, baila, canta , conviértelo en un auténtico pasatiempo, en una fiesta.

Por cierto, en esta fiesta improvisada no pueden faltar los «víveres», necesitan estar hidratados y comer con frecuencia, evitaremos una crisis de hambre, que en los niños puede ser peor que una guerra mundial.

Estamos preparados!! Un niño involucrado, el día perfecto y una gran fiesta montada, es el momento de empezar a organizar.

4. Usa un lenguaje adecuado

Si empezamos a decirles cosas como hay que tirar, donar o reciclar, pueden perderse por el camino, y fracasar incluso antes de empezar. Por ello, es importante utilizar el lenguaje adecuado.

Por ejemplo, en lugar de preguntar si un objeto quiere o no mantenerlo, podemos decir ¿Quieres que este artículo viva contigo? o algo que sabemos que tendría que dejar ir, podríamos preguntarle ¿Qué hogar podríamos darle a …?

También para conseguir que luego mantenga un «orden» es utilizar frases como ¿Podemos poner eso donde vive? en lugar de «guarda eso». Es una manera de retocar la tarea y convertirla en positiva.

5. Comienza de abajo hacia arriba, literalmente.

Especialmente con los más pequeños, es bueno comenzar en el suelo, ¡ahí es donde están!. Tu estrategia debe ser «de abajo hacia arriba», es decir, llevar el proceso al nivel de los niños, de ese modo los mantendrá atentos en la tarea. Además, si pueden ver dónde están las casas nuevas de sus artículos, tendrán la costumbre de colocarlos allí.

6. Reforzar su rutina con los cubículos

Los cubículos/contenedores es una herramienta de organización para los niños perfecta, porque recrea un juego como método de orden. Yo los colocaría en la entrada de su habitación, donde podrán dejar sus cosas de forma fácil y sin casi tener que pensárselo.

7. Etiqueta

Es importante que los hogares de los objetos que hemos decidido conservar siempre sean los mismos, por eso, sería importante etiquetar todos los contenedores indicando en su exterior que es lo que hay en su interior: con letras, imágenes o lo que se nos ocurra. Si quieres, puedes hacerlo con ellos, seguro que se lo pasarán genial etiquetando sus cubículos, estanterías, con rotuladores, recortando imágenes … Será una manera divertida de conseguir mantener su habitación organizada en el futuro.

8. Buscamos hogar para 10 cosas

No te olvides que estamos organizando con niños, y les encanta jugar, por ello al finalizar el día, y de nuevo el caos se haya apoderado de su habitación, empieza el juego de la cuenta atrás. Haz que los niños cuenten hacia atrás y recojan diez artículos para ponerlos en sus hogares al final del día. De este modo haremos que organizar sea divertido y empezaremos a crear hábito.

9. Mantente vigilante

Este consejo es para ti . Ahora que ya has conseguido organizar la habitación, haciendo una limpieza de juguetes, libros, ropa, es tu trabajo vigilar la puerta principal. Me refiero a que cuando compres un nuevo juguete o libro, o lleguen más cosas con cumpleaños u otras fiestas, debes saber que han de salir otras cosas. Sino, la acumulación de juguetes, libros y «cosas» en general puede llegar con bastante rapidez. Antes de que te des cuenta, tienes una habitación desorganizada y abrumadora tanto para ti como para tu hijo.

10. Predicar con el ejemplo

Este consejo un poco más doloroso, también es para ti: «predica con el ejemplo». Los niños reflejan muchas veces lo que sus padres hacen. Incluso algo tan pequeño como guardar las llaves puede ser una mini lección en acción.

¡MISIÓN CUMPLIDA Y CON ÉXITO!

Seguro que cuando hayas acabado este gran proyecto os sentiréis mucho más ligeros, bolsas llenas de objetos para donar o reciclar, y una habitación con todo en su sitio … hasta cuándo, eso es otra tema.