Tener cosas que amamos en nuestro hogar es uno de los placeres de la vida, pero según mi opinión guardarlas para una «buena» ocasión no es lo mejor, porque es fácil que esa «buena» ocasión no llegue nunca, o rara vez.⠀

Seguro que muchos no estaréis de acuerdo conmigo, lo sé́, yo y mis rarezas. Pero, debo deciros que me encanta disfrutar de todo lo tengo, incluso aquello que muchos de vosotros dejáis para esas ocasiones especiales.⠀

Os voy a poner en diferentes situaciones para justificar mi afirmación.

Llegáis de vacaciones, sorpresa!! unos ladrones han entrado en vuestra casa y os han robado muchos de los objetos más preciados que teníais, o un escape de agua del vecino de arriba ha convertido vuestra casa y vuestras cosas en inservibles. Y, siento informarte que muchas de esos objetos que guardabas con tanto cariño para alguna ocasión especial ya no los podrás utilizar, disfrutar nunca más porque ya no están contigo.

Otra situación …

Os han regalado una botella de vino muy especial, un paté increíble, y piensas que lo vas a dejar para una ocasión especial, una cena con encanto, y siento decirlo, pero muchas veces éstas no llegan, o el día que llegan no nos acordamos que lo tenemos, o si nos acordamos nos damos cuenta que el paté está caducado o la botella de vino se ha picado.

No sabes lo que está a la vuelta de la esquina: puedes enfermarte, una inundación, incendio, robo o cualquiera de las muchas otras cosas que desafortunadamente nos pueden arroja durante nuestra vida, o sin llegar a ser tan dramático, muchas veces los momentos especiales son mucho más escasos de lo que querríamos, y no tenemos la oportunidad de utilizar esas velas aromáticas tan exóticas, la ropa de cama de lino, la cosmética corporal de una marca de renombre que te regalaron, o ese vestido rojo tan glamoroso.

Y ahora es cuando os digo, que a mí eso no me pasa nunca. Lo del robo y la inundación u otros percances de la vida no lo podré evitar, pero si sucede, todo lo que tenía en mi hogar estará más que utilizado y disfrutado.

Las personas tendéis a guardar cosas para una buena ocasión, un momento especial, pero el problema es que puede que ese momento o no llegue o llegue rara vez.

Yo desde hace tiempo practico el «disfrutar todo lo que tengo cada día», para que veáis a que me refiero os voy a poner un par de ejemplos.

Tengo mi vajilla de diario, y mi vajilla para ocasiones «especiales» como muchos de vosotros la definiríais, pero para mí́ son mis vajillas, y puedo utilizar las dos sin tener que esperar a que pase nada especial, me gusta disfrutar de una mesa en condiciones, incluso comiendo con mi familia un plato de verdura. Me parece una manera de disfrutarla al 100%, y me consigue sacar una sonrisa cuando veo lo bonita que queda mi mesa con mi verdura en un plato de porcelana.


Otro ejemplo, no suelo tener muchas piezas de ropa para ocasiones especiales, porque todo lo que me compro, incluso lo que puede ser más glamoroso puedo disfrutarlo cualquier día de la semana, no espero a grandes momentos, porque estos suceden rara vez, por ello, un lunes de bajón esa pieza tan única puede ser mi Red Bull particular.


Creo que la vida es demasiado corta para guardar cosas sólo para una «buena» ocasión, la vida en sí es la mejor BUENA OCASIÓN que tenemos, por ello, yo practico el «disfrutar todo lo que tengo cada día».

Piensa en lo feliz que puedes ser cada día cuando aprovechas al máximo todo lo que tienes.