Hay gente que desde hace tiempo realiza teletrabajo, pero la situación actual ha hecho que muchos hayan debido hacerlo actualmente, pero no están habituados, convirtiéndose en un auténtico desafío: tenemos que lidiar con distracciones, las responsabilidades del hogar y cumplir los plazos no suele ser muy fácil. Sin embargo, con algunos cambios en nuestras rutinas, es posible hacerlo mucho más fácil y productivo.

Algunos consejos:

Definir nuestros espacios

Aunque es tentador sentarnos en el sofá con nuestro portátil y trabajar un poco mientras nos ponemos al día con nuestro programa de televisión favorito, no es práctico ni productivo. Para evitarlo, deberíamos dedicar un espacio especial para trabajar, de modo que cuando entremos en él nuestra mente cambie al modo trabajo.

Crear un horario que funcione para nosotros

Uno de los beneficios de trabajar desde casa puede ser la libertad de programar nuestro tiempo de una manera que nos funcione. Hay dos opciones: hacer el mismo horario laboral que tendríamos si estuviéramos en nuestro trabajo o podríamos ver cuál es la hora del día en que somos más eficientes y productivos y luego establecer nuestro horario en torno a ese marco de tiempo.

Establecer límites

Deberíamos hablar con nuestra familia sobre las horas de trabajo que vamos a establecer y los límites de cuando pueden o no interrumpirnos. A menudo, los amigos y la familia pensarán que debido a que trabajamos desde casa, estamos disponible para llamadas telefónicas, almuerzos y visitas, aunque en nuestra situación actual esto es imposible, si que pueden haber muchas interrupciones de índole casero que deberíamos evitar. No deberíamos tener remordimientos de enviar las llamadas a nuestro buzón de voz si no son de índole laboral o decirles amablemente a nuestros amigos que no estamos disponibles.

Limitar las redes sociales

Mantenerse productivo mientras trabajamos desde casa requiere autogestión, y eso incluye tener en cuenta la cantidad de tiempo que pasamos en las redes sociales. Podemos caer rápidamente en la tentación de recurrir muy a menudo a visitar nuestros canales de redes sociales. Para mantener nuestra productividad es un punto básico, por ello, podría ser bueno programar el tiempo que podemos dedicarle y cuando se acaba ese tiempo, guardar el teléfono y volver a trabajar

Tomar descansos

El hecho de que ya no trabajemos horas en una oficina no significa que de repente ya no necesitemos tomar descansos. Dedicar 15 minutos a alejarse de nuestro portátil, para refrescar nuestra mente, es básico para poder mantener nuestra mente activa y productiva.

No debemos olvidar almorzar, hidratarnos, dar un pequeño paseo, puede ser el momento de consultar nuestras redes sociales. Recuerda es importante alimentar nuestro cuerpo y nuestro cerebro.

Mantenerse productivo en nuestra oficina en casa se logra fácilmente cuando aplica estas estrategias.